Efectos nocivos del ruido en la Naturaleza

Efectos nocivos del ruido en la Naturaleza

La contaminación acústica es uno de los problemas que influye en la Naturaleza, viéndose afectada por algunas de las siguientes fuentes de ruido: los equipos industriales,  la construcción, la demolición, el ruido generado por la actividad humana y las relacionadas con el transporte.
Diferentes seres vivos, como las aves, animales marinos y plantas se ven perjudicados. A continuación veremos algunos ejemplos:

  • Por un lado, en el caso de las aves, se ha comprobado que por culpa del ruido industrial tienen serios problemas a la hora de localizar a sus presas ya que usan el oído a la hora de cazar. Por otro lado, también se ven afectados los patrones de alimentación y de cría, ya que los cantos que realizan determinan el éxito o el fracaso reproductivo de varias especies.

Un estudio de un grupo holandés publicado por la revista PNAS ha demostrado que el ruido generado por los humanos está afectando al flirteo entre los Parus major, un tipo de pájaro urbano también conocido como carbonero. Los machos que cantan a bajas frecuencias seducen a más hembras que los que lo hacen a altas frecuencias. Pero la creciente contaminación acústica está provocando que estos animales se vean obligados a subir el volumen de sus cantos, hecho que los vuelve menos atractivos para sus parejas, lo que causa una reducción en la cantidad de polluelos nacidos en el parque nacional de Dwingelderveld, en Holanda.
 

  • Por otro lado, en cuanto a los animales marinos, según un estudio realizado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), el aumento de la contaminación acústica en el mar pone en peligro la supervivencia de las especies submarinas, sobre todo, para los mamíferos que usan el sonido para comunicarse. Los expertos sugieren que estos animales suelen asustarse por los sonidos de SONARes (Sound Navigation And Ranging) o pruebas sísmicas y suben hacia la superficie más rápido de lo que son capaces de soportar causando daños similares al coloquialmente conocido como “mal del buceo” o enfermedad por descompresión inadecuada.

De acuerdo con un estudio impulsado por la IFAW (International Fund for Animal Welfare), la distancia máxima a la que las ballenas azules pueden comunicarse se ha reducido un 90% como resultado de los elevados niveles de ruido.

  • Por último, la contaminación acústica también ha afectado indirectamente a las plantas.
    Aquellas especies vegetales que dependen de pájaros o mamíferos para la dispersión de sus semillas sufren el abandono por parte de estos de las zonas de ruido generado por el ser humano.

Las observaciones en una zona boscosa de Nuevo México indicaron que las urracas ni se acercaron a los pinos más contaminados por el ruido. En los lugares más ruidosos, la polinización a través de la dispersión de la piña fue llevada a cabo por ratones.
Las aves juntan grandes cantidades de semillas en el otoño y las esconden, para comerlas durante la escasez del invierno. Muchas de estas semillas quedan escondidas para siempre, lo cual permite la germinación y el crecimiento de nuevos árboles. Los ratones simplemente se comen las semillas sin esconderlas y estas generalmente no sobreviven el paso por el sistema digestivo de los roedores. Causando así un deterioro notorio en la polinización de los pinos en esta zona.

 
Para hacer frente a estas consecuencias de la contaminación acústica, desde Noismart proponemos las siguientes medidas; delimitar las zonas afectadas con paneles de materiales acústicos, endurecer la legislación que regula el exceso de ruido en zonas habitadas por especies vulnerables a este y concienciar a la sociedad de la importancia de respetar y proteger a la fauna y flora.
Para más información sobre soluciones para reducir la contaminación acústica, podéis entrar en nuestra web: www.noismart.com

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