Ruido y Prevención de Riesgos Laborales

Ruido y Prevención de Riesgos Laborales

Muchas personas trabajadoras están sometidas en su puesto laboral a fuentes variadas de ruido. La exposición durante 8 horas al día a ruidos superiores a 85-90 decibelios es potencialmente peligrosa. Al principio el oído es capaz de recuperarse después de unas horas lejos de esos niveles sonoros, pero después de un tiempo (6-12 meses), la recuperación no llega a ser completa y el daño es permanente.

La disminución de la capacidad auditiva es una de las diez primeras causas de patologí­a ocupacional.

La pérdida de audición es la patología más común en personas sometidas a una contaminación acústica excesiva. Esto es una consecuencia de la adaptación del organismo a ruidos excesivos; para evitar los daños físicos o el malestar psicológico que produce el ruido constante, el organismo se habitúa al mismo a costa de perder capacidad auditiva. Pero si no se adopta una medida preventiva adecuada, se puede desarrollar una pérdida permanente de la audición.

Está demostrado que sufrir ruidos superiores a 90 decibelios de forma habitual durante mucho tiempo, produce pérdida de audición. Sonidos menores pero continuados también pueden dañar la salud del oído. Si bien una exposición larga a sonidos de intensidad superior a 90 decibelios puede producir pérdida de audición permanente, la exposición continuada a más de 80 decibelios puede producir los mismos resultados. También pueden producir pérdida de audición exposiciones de más de una cuarto de hora a 100 decibelios y de más de 1 minuto a 110 decibelios.

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